Los trenes de la lÃnea A, los más antiguos del mundo en funcionamiento comercial, de madera y materiales ya extintos, son reparados artesanalmente en el Taller El PolvorÃn auque ya hayan cumplido sus 95 años en circulación.
El PolvorÃn, un galpón de 15.000 mts cuadrados, da trabajo a más de 133 empleados que se encargan de armar y arreglar el rompecabezas de carrocerÃas, motores, compresores y piezas para que cada vagón esté apto y en condiciones de circular sobre las vÃas bajo Buenos Aires.
Son 105 los mÃticos carros que requieren mucha más atención que los más modernos. Cada 20 dÃas necesitan detener su función para ser reparados manualmente, y cada 4 años, se les realiza un mantenimiento más pesado, que consiste en recambiar los boogies (estructuras de soporte de las ruedas), los pantógrafos (quienes toman la energÃa) y los sistemas de palancas y acoples de los coches.
La concesionaria MetrovÃas confirmó que estos serán los primeros vagones en ser reemplazados pero aún sin fecha prevista para el cambio. “Somos una concesionaria del servicio; este recambio dependerá de una decisión del Gobierno nacional”, confirmaron funcionarios de la compañÃa.
En adición a esto, personal del taller PolvorÃn explica que el principal problema de la lÃnea A es que no puede adaptarse a los nuevos sistemas de señalización digital de las otras lÃneas, entonces aún son más las razones por las que estos vagones pronto deberÃan salir de circulación.
EL próximo desafÃo es el NO OLVIDO. Miembro de insituciones como la Asociación Amigos del TranvÃa ya están involucrados en lo que será la “jubilación” de estos trenes. Responsables por la conservación de estos trenes ya temen por el destino que tendrán cuando ya no estén circulando por las vÃas, y esperan que el destino final sea un museo o se dejen algunos vagones como atracción turÃstica.
Fuente: La Nacion