La construcción de viviendas cayó a la mitad, pero los precios no bajan

La construcción sigue dando señales para preocuparse, en el primer trimestre del año, la cantidad de metros cuadrados autorizados para hacer viviendas cayó el 51,7% respecto de igual período del año pasado.

Las cifras surgen de un informe elaborado por la consultora Reporte Inmobiliario. Entre enero y marzo de este año, el Gobierno porteño autorizó la construcción de 224.835 m2, cuando en el primer trimestre del año pasado habían sido 465.707 m2.

La caída afectó más a los barrios que lideraban el ranking de construcción. “Hoy se ve una distribución más pareja entre los barrios, pero no porque hayan crecido aquellos donde menos se construía sino porque los que más m2 concentraban bajaron y se acercaron a los demás”, explicó José Rozados, de Reporte Inmobiliario.

Lo curioso es que, pese a que cae la demanda por comprar departamentos, las unidades aún mantienen su precio. Es que los dueños se niegan a bajar sus pretensiones, por lo que prefieren sacarlos de la venta o volcarlos al alquiler. Sin embargo, esta tendencia también podría estar empezando a cambiar: “Cada vez que hacíamos un relevamiento trimestral el resultado mostraba precios iguales o superiores. Pero en el último, de abril, en el 56% de los barrios los valores fueron inferiores a los de fin del año pasado. No obstante la baja es muy leve, del 1,37% promedio”, comentó Rozados.

Mientras no se corrijan los factores que llevaron a la actual caída (la pelea Gobierno versus campo, la inflación, la crisis internacional y otras), no parece que la situación vaya a mejorar. Salvo que el plan de créditos hipotecarios que el Gobierno prometió lanzar, con el dinero de la ANSeS, realmente sea útil. “La tendencia es a la baja y creo que lamentablemente se mantendrá. La única alternativa es que reaparezca el crédito hipotecario para la clase media. Esperemos que los planes que promete el Gobierno sean sólidos y principalmente que las tasas de interés no sean altas, sino nadie podrá tomarlos. La tasa debería rondar el 5%”, aseguró Fernando Esquerro, presidente de la Asociación de Empresarios de la Vivienda.

Néstor Walenten, presidente de la Cámara Inmobiliaria Argentina, coincidió: “La tasa debería ser inferior al 10%, y el plazo a pagar de no menos de 15 años, con una cuota de entre $ 1.500 a $ 2.000. En otras condiciones, sería muy difícil que una familia de clase media pueda usar uno de esos créditos”.

Fuente: Clarín

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