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Barrio

SOBRE LA HISTORIA DE LA CALLE EMILIO MITRE

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El 20 de julio de 1913 se asignaba al viejo camino “Del Polvorín” o “De la Pólvora”, el nombre de Emilio Mitre, tal cual lo imponía la Ordenanza del 27 de julio de 1909.

El Ing. Emilio Mitre nació en Buenos Aires en 1853. Hijo del general Bartolomé Mitre y Delfina Vedia. Egresó de la Universidad Nacional con el titulo de Ingeniero Civil. Fue designado inspector de telégrafos de la provincia de Buenos Aires, en cuyo cargo le correspondió la dirección de varias líneas en construcción. Poco después marchó a Europa con el propósito de ampliar sus conocimientos y al mismo tiempo organizar los servicios de corresponsales del diario La Nación, dirigido por su padre.

Fue miembro del directorio del Ferrocarril del Oeste (Sarmiento) y ocupó lugares destacados en los sucesos durante los movimientos revolucionarios de 1890 y 1893. En 1896 ocupó una banca en la Cámara de Diputados de la nación en representación de la provincia.
Su nombre esta relacionado con dos obras públicas muy importantes: el Puerto de Buenos Aires y el canal del Delta del Paraná.
Se desempeñó en la dirección del diario La Nación desde 1894 hasta su fallecimiento ocurrido en Buenos Aires en 1909.

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La antigua calle “Del Polvorín” llevaba ese nombre por ser la arteria que unía al Camino Real (Rivadavia) con las instalaciones del polvorín existentes en el actual Parque Chacabuco.

Al volar el viejo polvorín en la zona sur de la ciudad, en 1803, se reinstaló en los terrenos de lo que sería el Parque Chacabuco. La calle era tránsito obligado para el abastecimiento de pólvora y munición de todas las tropas que tenían asiento en Buenos Aires, así como para las que salían en campaña.

El camino “Del Polvorín” ha visto pasar desde las tropas que en 1806/1807 defendieron Buenos Aires contra los ingleses, las expediciones enviadas por los gobiernos patrios desde 1810, las unidades que marcharon contra el Brasil, las fuerzas que fueron enviadas contra Paraguay, hasta los revolucionarios del 1880, 1890 y 1893.

Las unidades permanecían acantonadas en las inmediaciones del “Camino Real” mientras se abastecían de pólvora y munición, por ello es que fuera un sitio comercialmente estratégico, el elegido por Nicolás Vila para instalar su pulpería (Esquina SO de Rivadavia y Emilio Mitre), cuya veleta diera nombre al barrio.

Hacia finales del Siglo XIX el polvorín pasó a llamarse “Fábrica Nacional de Pólvora”, también era conocido por los vecinos como «el polvorín de Flores». Esta fábrica ocupaba la parte sur del parque, pero en 1898, una gran explosión que conmovió la ciudad la hizo desaparecer. Así pues la Municipalidad cedió esos terrenos que forman hoy el Parque Chacabuco, el cual era parte de Caballito (Caballito Sur, con límite en la avenida Cobo) hasta 1972.

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Hoy, la calle Emilio Mitre es una de las más bellas del barrio, ya que mantiene en mucho su antiguo esplendor. A la vera de sus añosos árboles, conviven en ella tradicionales casas del Caballito de los años ’20 y ’30, con importantes locales comerciales, herederos sin duda del espíritu visionario del genovés Vila. Transitada, mayormente, por un público jóven, asistente a los muchos colegios de la zona, tiene el privilegio de ser una de las cuatro únicas calles de Buenos Aires, por las que sigue circulando el tranvía (el histórico), tal cual lo hiciera desde casi principios del Siglo XX. Se puede decir que hasta la tradición del traqueteo tranviario, mantiene Emilio Mitre.

Fuente: Revista Horizonte

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