Arte en Caballito: Mural de Juan Carlos Castagnino en la Galería País de Acoyte y Rivadavia

La obra se llama “Hombre, Espacio, Esperanza”, es un mural pintado en 1959 por Juan Carlos Castagnino y restaurado en 2007. Se encuentra en nuestra Galería París, Av. Rivadavia 4975, en el archiconocido centro comercial de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires: Rivadavia y Acoyte.

El mural está hecho al óleo y mide 5,50 por 6 metros. Fue pintado sobre una superficie abovedada, y presenta tres partes: el hombre en el centro, que está vinculado al espacio y al Universo y, en un extremo, un niño como símbolo de esa esperanza que se anuncia en el título.

En su trabajo, Castagnino tuvo a cuatro colaboradores: Enrique Aguirrezabala, Jesús Marcos, Alfredo Bonet y Martín Díaz. La restauración, realizada 48 años después de la inauguración, estuvo a cargo de la reconocida restauradora Isabel Contreras con la colaboración de Gabriela Montiel. Se hizo en 60 días. El mural, junto con trabajos similares pintados por distintos artistas en varios lugares públicos de Buenos Aires, fue declarado Bien Cultural de la Ciudad, en la categoría de “Colecciones y Objetos”.

 

 

 

 

El autor y su obra

En la obra predominan los dorados, naranjas, blancos, celestes y ocres, colores cálidos y característicos de Juan Carlos Castagnino, un artista definido como “un pintor social, preocupado por los problemas de su tiempo y su gente”. Hijo de un hombre dueño de una herrería, Castagnino nació en Mar del Plata el 18 de noviembre de 1911. Y sus primeros años los pasó en Camet. Su futuro se decidió cuando a los 7 años ganó un concurso y el premio era una caja con acuarelas.

Después de hacer su bachillerato en sólo tres años (rendía materias como libre), ingresó a la Escuela Superior de Bellas Artes. Luego vendrían los talleres con Lino Enea Spilimbergo (Castagnino siempre lo consideró su gran maestro) y con Ramón Gómez Cornet, un artista santiagueño a quien se define como el precursor de la pintura moderna en la Argentina. Hacia 1933 Castagnino ya exponía en el Salón Nacional de Bellas Artes y también integraba el grupo que formó el primer sindicato argentino de artistas plásticos, en directa relación con su militancia política. Ese mismo año, junto con el mexicano David Alfaro Siqueiros, Antonio Berni y Spilimbergo, trabajó en el famoso mural “Ejercicio plástico”, en el sótano de la quinta del empresario periodístico Natalio Botana. Ese mural fue recuperado y hoy está en el Museo del Bicentenario.

La mención a París en la vida de Juan Carlos Castagnino no resulta una casualidad. Ya en 1939 había estado en la capital francesa perfeccionándose en el taller de André Lothe, un pintor y escultor de renombre. También se relacionó con artistas como George Braque, Fernand Léger y Pablo Picasso, entre otros grandes. En 1941, ya de vuelta en la Argentina, Castagnino terminó sus estudios y se recibió de arquitecto en la Universidad de Buenos Aires. Después, sus viajes, exposiciones y premios en todo el mundo lo convirtieron en un artista internacional. Pero lo que hizo que su nombre alcanzara repercusión popular en el país fueron sus dibujos representando a Martín Fierro, la máxima figura de la tradición gauchesca. Ocurrió en 1962 y la iniciativa para ilustrar el famoso poema de José Hernández, surgió del licenciado José Boris Spivacow, entonces director de la Editorial Universitaria de Buenos Aires (EUDEBA). Uno de esos dibujos está en una pared sobre la entrada de Acoyte, también en la Galería París. Aquella edición, lanzada en noviembre de ese año, fue un éxito y hasta generó algunas polémicas. La militancia política de Castagnino seguía provocando fuertes disensos.

 

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